domingo, 24 de mayo de 2020

La tierra de mi padre. Episodio 1: la caza

Esta serie de Post los empecé a escribir en conversaciones con mi padre en presente y…  así lo dejo. Padre, ya no puedo consultarle más dudas, descansa en paz.
Gracias, me ha costado retomar la escritura.
-------------------------------------
Mi padre no tenía ninguna ambición por salir del pueblo. Estaba cerca de sus padres, le gustaba la caza (en mano), el dominó y su profesión. Mi padre es médico.
A mediados de los años 50 (del siglo XX) un médico, con las igualas (médicas) en un sencillo pueblo de la comarca de La Vera … vivía … vivía ... incluso con cierta comodidad, siendo además considerado y respetado. (Los agentes de la autoridad auxiliarán a los Titulares del presente carnet, guardándoles en todo caso las consideraciones debidas), ponía al pie del carné del Colegio Oficial de Médicos.
Extremadura

El primer destino de padre como médico fue en Yanguas de Soria y el segundo en Aldeanueva de La Vera.
En Aldeanueva, buscó una casa en el centro, de la que ocupábamos la última planta. No tenía “agua corriente”. Todas las mañanas se “subían” cántaras de agua para la cocina y el aseo personal. Había personas en esa época que su trabajo consistía en esos menesteres y había oficios como el de aguador, que eran muy populares en esos años.
Nuestra casa tenía un solar de tierra delante, este solar terminaba en la carretera. Carretera que hoy denominaríamos camino, pues era de tierra. Ese tipo de carreteras, necesitaban de otra profesión olvidada, la de peones camineros.
Este era uno de los mayores inconvenientes de la comarca hasta mediados de los años 70, las comunicaciones. Los caminos, más bien senderos, siempre llenos de vericuetos y mal cuidados, hacían lentos e incomodos los viajes. Esta ha sido la principal razón de que se prolongara el aislamiento de la zona y el progreso tardara en llegar.

Los domingos padre madrugaba. Se vestía con pantalones de pana, jersey de lana, unas botas chirucas y el sombrero. Padre siempre se protegía la cabeza con sombrero. Antes de salir se ajustaba la canana de cuero desgastado a la cintura, comprobando disponía de media docena de cartuchos del 12. Los cartuchos los había preparado la noche del sábado recargándolos con la prensa heredada de su padre, que vivía en el cercano pueblo de Losar de la Vera.
La caza de aquellos tiempos era muy artesanal. Requería preparación y conocimientos de varias materias. Más que una afición, casi era una mezcla de oficios.
Una vez preparado se colgaba el zurrón, también de cuero, en bandolera y comprobaba que dentro llevaba la bota de vino, pan y tasajo. Sólo quedaba pasar por el corral de Bartolomé, donde guardaba a Day, su perro de caza.



Day tenía aire de pointer, pero nunca supo mi padre su raza real. Se lo dejó a su cuidado un compañero de la facultad de Salamanca (creo que padre me dijo se llamaba Julián, también médico) cuando a Julián le destinaron a Valladolid.
Day lo recibió padre 4 años antes de nacer yo y murió cuando yo tenía 10 años. Day acababa de cumplir 14 años, cuando dejó de correr detrás de las pelotas que le soltábamos en la carretera.
A padre le gustaba más salir sólo a cazar. No le importaba ir con alguien en alguna ocasión, pero siempre me decía: “Carlitos, la caza requiere concentración y silencio. Day y yo somos suficientes. Al rastrojo no vamos de romería…”. El decía rastrojo en término genérico, pero iba más por hondonadas y pequeños barrancos que por rastrojos, que le pillaban más retirados del pueblo.
Padre siempre cazó a la mano como me decía él; al salto, que se dice de forma más académica.
Salía andando del pueblo, bajaba por el sendero que lindaba con la garganta de los Guachos y normalmente llegaba hasta pasada la unión con la garganta de San Gregorio. A padre siempre le gustó mucho andar. Siempre le comentaba yo que le gustaba más andar que cazar, a lo que me respondía: “eres un guasón” sonriendo, pero nunca negando la apreciación. Nunca le ví enfadado porque no hubiera cobrado pieza.
Muchos días volvía a casa de vacío, otras con una perdiz o un conejo. La fiesta era cuando cazaba una liebre. Padre le daba un especial valor a cazar una liebre. El contraste es que le gustaba más el arroz con conejo que con liebre, pero sentía que tenía más mérito conseguir la pieza de una liebre.
Padre era muy feliz al aire libre, andando y “pegando algún tiro, si se da la ocasión...”, como él decía.
Lo que de verdad le llenaba, era estar en contacto con la naturaleza.


------------------------------------------
Turismo cultural activo, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: Conyegar.


viernes, 14 de julio de 2017

Gallegos en familia conociendo Extremadura

- Buenos días soy Paco, quería saber si tiene habitaciones para un fin de semana de julio.
- Buenos días Paco, el primer fin de semana de julio está libre, ¿cuantos sois?
- Mi mujer Adela y mis hijos Anxo de 6 y Asunta de 9 años.
- Perfecto. Dispongo de un apartamento turístico en Losar de la Vera que os va muy bien para los que sois, me comentaste que además querias dar algún paseo en 4x4 por la zona, ¿correcto?

Hablo con Carlos, propietario del apartamento turístico Conyegar, que está en el mismo pueblo de Losar de la Vera, al norte de Cáceres, en la falda sur de la Sierra de Gredos.
Hace tiempo que queremos visitar Extremadura, pero la atención a nuestra tienda familiar situada en el centro de Pontevedra nos lo ha impedido ya en varias ocasiones.
En estos días celebramos los 15 años de casados y nos hemos decidido a cerrar el jueves por la tarde, el viernes y el sábado. Con esto consigo que el jueves podamos salir después de comer para llegar a dormir al alojamiento Conyegar.
Hemos elegido Conyegar porque además del apartamento turístico dispone de actividades para realizar en familia. Es importante para mí llevarlo bien organizado y pasar una bonita experiencia en Extremadura en nuestro viaje, pues ya he comentado que no es algo que pueda permitirme con frecuencia.

Llegamos a Conyegar a las 10 de la noche. Carlos nos está esperando con la cena puesta, según hemos acordado durante el viaje. Adela preguntó que si nos podía hacer algo de cena para no cocinar al llegar; Carlos nos envió por mensaje dos propuestas de menú de la que sacamos uno a nuestro gusto: crema de verduras, croquetas de setas con ensalada y biscuit de pomelo. Le comentamos que con raciones para tres comemos los cuatro de forma satisfactoria, seguro.
Durante la cena hablamos de las alternativas para realizar el viernes, sábado y domingo.
Carlos empieza por el final y dice que el domingo bajaremos a bañarnos a la garganta Cuartos a primera hora para comer pronto y que lleguemos a nuestra casa a buena hora. Nos parece bien.
El viernes vamos a salir de excursión con el 4x4 para recorrer unos bosques de roble y visitar una garganta donde haremos una comida campestre. Por la tarde subiremos a la sierra de Tormantos.
Para el sábado planteamos una visita dos pueblos muy característicos cercanos como son Valverde y Villanueva de la Vera.
Paseando La Vera
Paseando por sus estrechas calles y contemplando la arquitectura de mampostería, en las que destacan los balcones de madera en voladizo y los porticados con pilares en granito.

Estoy descargando las fotos de los días que hemos pasado en Extremadura a través del enlace que me ha enviado Carlos. Nos ha hecho un amplio reportaje de fotos y, además, nos envia un video de la comarca que ha hecho él para que recordemos el entorno que heos visitado.
Me encuentro con la foto donde aparcamos en un lugar recoleto en la sierra de Tormantos, que nos llamó la atención por la abundancia de robles y la frondosidad de helechos. Recorrimos paseando antiguos caminos casi en desuso de ganaderos y cabreros de la sierra, por lugares que no imaginábamos en Extremadura por la abundancia de agua con la que nos encontramos.

- "¡Ojalá! antes de cumplir el 25 aniversario, podamos tener un viaje similar a este", me dice Adela con una sonrisa que le ilumina la cara.

Paco, Adela, Anxo y Asunta de la ría de Pontevedra: julio 2017.

------------------------------------------
Turismo cultural activo, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: Conyegar.

miércoles, 14 de junio de 2017

Dos familias en Extremadura

Buenos días, soy Pedro y voy a contar una experiencia de fin de semana en la Sierra de Gredos. Hemos encontrado una casa muy confortable en la comarca de la vera: La casona de Valfrio. Se encuentra alejada de la población de Cuacos de Yuste, en una amplia finca que tiene abundancia de robles por el lugar. Hay espacios abiertos y una piscina que sobre todo disfrutan nuestros hijos.
Este mes de junio viajamos con unos amigos a pasar un fin de semana todos juntos. Nosotros ya conocemos el alojamiento, pues estuvimos el año pasado. Estas van a ser como unas vacaciones en familia. Mayte, mi mujer, nuestros dos peques de 5 y 7 años, con José y Silvia, nuestros amigos de Madrid, que vienen con sus hijos de 4 y 6 años y un servidor, nos encontramos el viernes rumbo a Extremadura.
Hemos parado a tomar un café cogiendo la salida en el kilómetro 124: bar San Cristobal. Es un bar de toda la vida al borde de la carretera nacional antigua. Es amplio y nos sentamos en unas mesas donde nos acoplamos bien con los niños. Hablamos de cómo organizarnos en nuestro fin de semana. Nos apetece hacer algo diferente, conocer un poco más de cerca el entorno. Hacemos una búsqueda desde mi tablet y encontramos varias opciones. Nos llama la atención una por su nombre y un planteamiento más adecuado para actividades con niños: se denomina Conyegar. Rellenamos el formulario de contacto de la web solicitando información y seguimos ruta.

Paseando la vera
Parece mentira que sean las 8 de la tarde. Hace una temperatura muy agradable para estar en bañador sentados en las tumbonas cerca de la piscina. "Pedro, ¿recibiste algo?" me pregunta José viniendo con un par de cervezas fresquitas en las manos.
"Pues sí José, aquí tengo un correo de respuesta a nuestro formulario: nos propone una excursión senderista que discurre por la rivera de unas gargantas, con finalización en un chozo de cabreros donde comeremos unas migas, lasaña de verduras para los niños y una caldereta de cabra. Parece un plan muy completo y nos indica que podemos comenzar de 9:30 a 10 para terminar sobre las cuatro de la tarde después de la sobremesa. El chozo de cabreros está en una amplia finca de más de 10.000 metros cuadrados, donde los pequeños pueden jugar con toda seguridad."
"A mí me parece interesante y es algo diferente", me dice José. Se lo comentamos a Mayte y Silvia que no tardan en incorporarse a nuestra tertulia; nos dan su aprobación.
Contacto telefónicamente con Carlos, responsable de Conyegar y establecemos un punto de encuentro donde dejar los coches e inciar la marcha senderista. Allí nos acercará una vez terminada la jornada.

Tradicionales migas extremeñas
"Buenos días D. Pedro, le traigo el café que me pidió", me dice Manoli mi secretaria, sacándome de mis pensamientos. Estaba mirando por el ventanal de nuestras oficinas de la avenida de Prado Largo, en Pozuelo de Alcorcón. El paisaje de los pinares que nos rodean me ambienta para recordar el paseo por las gargantas, conociendo la composición y utilidad del sotobosque, el sabor de las migas recién hechas, ese moje con pan de leña en la caldereta de cabra, y ese postre de biscuit de higos que fundamentalmente devoraron nuestros hijos.
Las leyendas de la comarca que nos comentó en el paseo Carlos, las puedo recordar leyendo el blog que cada mes se va alimentando con nuevas experiencias e investigaciones.

Pedro y familia, junio de 2017

------------------------------------------
Turismo cultural activo, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: Conyegar.







domingo, 14 de mayo de 2017

Puente de Mayo

El avión de Airfrance recorre la pista Charles de Gaulle de Paris. Por fin estoy acomodado en este espacio futurista de la clase Bussines. 
Había circulación en la A1 para llegar al aeropuerto desde la Rue Renoir en Saint-Denis. Es 24 de abril y llevo 10 días frenéticos con el planteamiento de las nuevas estrategias de marketing. En mi cabeza multitud de fotos lemas y frases comerciales...el Airbus A321 inicia el despegue. Estamos en el aire; reclino mi asiento. El cansancio me vence. Miro el reloj: las 21:08.
Me despierta un suave golpe seco y oigo la megafonía que informa estamos aterrizando en Barcelona: son las 22:40. En la terminal, el coche de empresa me espera, con Santiago al volante.
Durante el trayecto a Barcelona me llega un correo de Sara donde me confirma disponemos de alojamiento en el Parador de Plasencia para el puente de mayo; además, me incluye dos empresas y sus contactos que me pueden organizar actividades. Este puente es una buena ocasión para tener cuatro días de convivencia con los delegados de zona.
Desde el Tablet envío sendos correos a las empresas de actividades, para que me hagan propuestas de experiencias posibles para los 4 días, pidiendo disculpas por la premura de tiempo.

Las dos empresas me contestan con ideas interesantes. Carlos, de Conyegar, me propone una solución completa para acompañarnos el sábado y el lunes, indicándome posibilidades para el domingo y la vuelta del martes. Este planteamiento es el que más se ajusta a lo que necesito. Mediante actividades en la comarca de la Vera de senderismo interpretado y paseo en 4x4 combinados, conoceremos el entorno, la gastronomía y un poco de la historia y leyendas del lugar.

El sábado a primera hora nos recoge en Jaraiz de la Vera en una furgoneta de ocho plazas. Nos dirigimos al Cementerio Alemán situado en la carretera que va de Cuacos al Monasterio de Yuste. El sitio está perfectamente señalizado y es fácil de encontrar, el valor añadido de nuestra visita con acompañante guía, surge al escuchar los relatos que rodean el origen del cementerio y la de varios de los soldados enterrados allí. La documentación de Carlos y su implicación en la narración, nos sumergen en varias historias de los que allí descansan.
Tumba cementerio alemán
Acabo de bajar del Ave en la estación Sants de Barcelona. Santiago me hace una seña en el hall de la estación y me dirige hacia el aparcamiento donde está el vehículo de empresa. Durante el trayecto al aeropuerto me viene el recuerdo de la visita al chozo de cabreros, el paseo por varios pueblos que son conjunto histórico-artístico, aquella caldereta de cabra saboreada en un robledal con manto de helechos, la singularidad de las gargantas tan características de la comarca, hasta llegar a aquella vista sobre el Tajo, desde el mirador del Parque de Monfragüe.
Monfragüe, El Tajo
Las leyendas e historias de la comarca, las puedo recordar leyendo el blog que Carlos va alimentando con sus experiencias e investigaciones.

------------------------------------------
Turismo cultural activo, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: Conyegar.


viernes, 14 de abril de 2017

Un dia de semana santa

Hola, somos Ana y Javier; tenemos tres hijos de 4, 7 y 10 años.
Hemos visitado ya varias veces la comarca de la vera y nos gusta conectar con experiencias en la zona. En anteriores ocasiones hemos contratado un paseo en piragua y una actividad en un parque de aventura en los árboles, que nos dejaron muy satisfechos.
En esta ocasión hemos encontrado una opción diferente pues el responsable de la empresa con la que hemos hablado (Carlos) nos dice que es, turismo cultural activo, término que no habíamos escuchado anteriormente.
Nos comenta Carlos que es una fusión entre turismo guiado y senderismo interpretado que aplica en sus paseos por la comarca; estos paseos pueden ser en bici, andando, o en 4x4.
Independientemente del medio, siempre va un acompañante guía que explica el entorno, incluyendo en sus explicaciones tanto la descripción de la naturaleza como la etnografía del lugar.
Esta descripción nos despierta la curiosidad y solicitamos nos envíe por correo electrónico detalles de un paseo de senderismo, para realizar con nuestros tres hijos.
Esa misma tarde recibimos un c-e con los detalles del paseo que se desarrolla por un bosque de robles con abundancia de musgos y líquenes; el paseo culmina con una comida basada en recetas tradicionales de la comarca y en un lugar singular: un chozo de cabreros (chozo: vivienda típica que empleaban los cabreros de la sierra cuando subían sus rebaños a las cotas más altas en las épocas veraniegas).
Nos acompaña la información con fotos, consejos de equipamiento y un programa con el horario aproximado de la jornada.
Decir que se cumplieron nuestras expectativas suficientemente. El recorrido fue adecuado en distancia y desniveles para nuestros hijos, disfrutando ellos de forma expresa al cruzar una de las características gargantas de la comarca. Durante el camino fuimos observando las distintas variedades de árboles y plantas, levantando especial atención de los pequeños los escarabajos, hormigas y los toros de sol, que encontramos por el camino.
La comida en la sierra al lado del chozo nos proporcionó una experiencia que complementaba perfectamente el día; el postre a base de biscuit de pomelo, un triunfo para todos.
------------------------------------------
Turismo cultural activo, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: Conyegar.



Senderismo Interpretado en familia


martes, 14 de marzo de 2017

Ruta puente Olvidado (Parte II)

He llegado a las tierras que trabajó padre. Está todo cercado. Me cuesta situarme y reencontrar las referencias que permanecen nebulosas en mi recuerdo.
Pregunto a unos hombres que veo llevando vacas si conocen la casa de Paulino el "menguas".
"¿Que tú eres el muchacho del menguas?", dice gritando el hombre más mayor mirándome de arriba abajo, "espera que llame a mi Juliana que te vea... ¡coño!, no se lo va a creel; se aleja presuroso y, de improviso, se vuelve bruscamente gritando: "¡echa un ojo a la casa de tu padre que es esa de ahí donde guardamos las vacas!"
Señala en mi espalda; me vuelvo y veo la edificación que fue mi hogar, muy abandonada, pero con la estructura tal cual la recordaba.
Me quedo mirando...
desde esa casa, mi hermana y yo salíamos todas las mañanas a las 7:30 hacia el pueblo, por el camino que utilizaba padre para salir con las bestias a labrar los olivos. Nosotros lo abandonábamos en la segunda curva, tomando una vereda de cabras a la izquierda del mismo, que pronto remontaba hacia el pueblo por la rivera izquierda de la garganta, andando nosotros a contracorriente.
Caminábamos rodeados de robles y, acariciando nuestras pantorrillas los frondosos helechos protagonistas del sotobosque de la comarca, que tan marcado quedó siempre en mi recuerdo unido al día que decidimos bajar al "puente olvidado".
- "Pedro, padre nos tiene dicho que no pasemos por ahí"
- "Hermana, vamos y verás como viene de cargada la garganta, después de las lluvias"
Subimos por el sendero embarrado y nos tumbamos en la plataforma superior,apoyándonos en el borde descarnado donde debía estar el pretil. ¿ves hermana que espectacular; como bajan las aguas? mira la profundidad debajo del puente, debe ser de tres metros, por lo menos.
El giro de mi hermana bajando la cabeza; el desgarro de un sillar debajo de ella y la caída de su cuerpo por el aire, son la pesadilla que permanece en mi pensamiento.
Mi padre determinó que debía estudiar fuera del pueblo a principios de los años 50.
Primero Plasencia y Salamanca fueron mis destinos en los siguientes 9 años; l
a Barreiros, la Chrysler, la Renault y actualmente la Matra, fueron mis siguientes destinos.
Madre me dice que padre estaba muy orgulloso de su hijo Ingeniero Industrial. Dejó su cayado en la base del arco del puente de la rivera izquierda, dos días antes de echarse en su cama, para ya no levantarse por su pie.
Una voz fuerte a mi espalda rompe el pensamiento: "¡Pero si es Pedrito, mi Pedrito!, ven pacá muchacho; ¡pero si estás hecho un mozo! Eso sí, estás escuchimizao, ¿es que no tiès pa comer? ¿pa cuanto estás por aquí? ¿te quedarás a comer? tengo las sopas de tomate que tanto tan gustao siempre... 
-"Gracias Juana, de verdad; voy a comer con mi madre al pueblo"
----------------------------
Conoce lugares de experiencias en Extremadura.
Turismo guiado y senderismo interpretado, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: contacta con Conyegar.


martes, 14 de febrero de 2017

Ruta puente olvidado (parte I)

Estamos a mediados de febrero, recién cumplido un lustro el siglo XXI.
Mi Saab 93 circula con suavidad por la A5. Voy camino de mis orígenes. Vengo a recordar el lugar de mi llegada a este mundo, y de mis experiencias en, Extremadura.
Nací hace ya 63 años en una casa de sólidos muros de piedra de granito, completada con ladrillos de adobe. Recuerdo las oscuras vigas de madera, nada más entrar en la sala principal, sustento de unas planchas de madera claveteadas donde reposaban las tejas.
Aquellas gruesas vigas que servían de perchero para los aperos domésticos y de labranza, despertaban mi curiosidad sobre como llegaron hasta allí. ¿Cuantos hombres y con qué fortaleza habrían sido necesarios para colocarlas? Ese misterioso pensamiento me acompañaba normalmente antes de conciliar el sueño.
Estancia, dormitorios
La casa era parte de una finca en la que mis padres, como medieros, vivían cuidando ganado vacuno, trabajando una parcela de olivos y cultivando un pequeño huerto. La vivienda tenía tres estancias. La sala de entrada que es donde estaba el hogar en el fondo de la misma hacia el muro posterior de entrada. A su derecha, dos salas comunicadas entre sí y separadas por un fino tabique realizado con ladrillos de adobe de fabricación casera. El paso entre las estancias lo permitía un vano rematado en su dintel con una rama de fresno que sustentaba una gruesa tela a modo de puerta. De estas dos, la estancia más grande y cercana a la puerta de entrada era donde dormían mis padres con la cama del pequeño. Mi hermana y yo compartíamos la estancia orientada al norte, donde disponíamos, eso sí, de una ventana más amplia que el ventanuco de la habitación de mis padres.
Nuestra vivienda se prolongaba a su derecha con una cuadra donde estaban la mula y el mulo, animales muy queridos por mi padre que los trataba como compañeros de fatiga. Tardé muchos años en entender una frase que me decía mirándolos con cierta resignación: "te digan lo que te digan, estos son inteligentes: saben que es época de trabajar, no de hablar ni otras zarandajas de hoy día." Creo recordar que tendría unos 7 años, cuando se la oí por primera vez. Era febrero, porque acababa de ser carnaval y, al poco, fue cuando descubrimos mi hermana y yo el puente olvidado.
(sigue parte II y fin)
Revive experiencias en Extremadura.
Turismo guiado y senderismo interpretado, con la sensibilidad de una empresa familiar extremeña: contacta con Conyegar.

Vivienda de medieros en Extremadura






sábado, 14 de enero de 2017

Año nuevo, turismo sostenible

2017 es el año del turismo sostenible.
La pregunta es: ¿qué es el turismo sostenible?
La definición de la Organización Mundial del Turismo, dice: El turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.
Es decir el turismo sostenible esta imbricado con el desarrollo sostenible: debemos usar nuestros recursos actuales sin poner en peligro que los puedan disfrutar las generaciones  venideras.
Hay un principio que hay que tener siempre presente en nuestro día a día: todos los recursos son finitos.
Esto que es algo evidente, pero no siempre se está presente. Es responsabilidad de los que tratamos con público el señalarlo para alertar sobre la utilización moderada de todos los recursos.
Mi padre, a las puertas de ser centenario y educado en una economía de guerra, siempre nos ha repetido a los hijos la frase, "usar pero no abusar".
Es el núcleo del concepto de toda filosofía sostenible.

Todos los que estamos relacionados con actividades de turismo, tenemos que definirnos las limitaciones de los medios naturales y materiales que forman parte de nuestras experiencias orientadas al viajero.
En realidad funcionar con idea de Vida Sostenible, no es más que aplicar el saber popular de la economía rural. A ningún pastor se le ocurre sacrificar todo el ganado para comer, por muchos invitados que tenga y todo agricultor sabe que la técnica del barbecho le reporta estabilidad en sus cultivos a largo plazo.
Pongámonos serios y no tratemos de obtener más producción que la que nos permite el uso racional de nuestro entorno. Es más dejemos bien delimitados lo espacios para los grandes parques temáticos y de ocio, preservando las experiencias personalizadas para pequeños grupos con un uso moderado de las mismas. De esta forma conseguiremos que los hijos de nuestros hijos, puedan disfrutar de experiencias similares a las que que nosotros podemos disfrutar actualmente.

Quizás, en este caso, el antónimo es más claro: luchemos contra el turismo insostenible.

Turismo sostenible

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Formas de viajar, otro enfoque

Cuando escuchamos la frase "formas de viajar", normalmente está referida a los medios que vamos a elegir para viajar y dormir en nuestra ruta. No es el caso de este post.
Voy a comentar las posibles disposiciones mentales con la que afrontamos nuestra forma de viajar.
Es lo que yo clasifico con tres palabras que diferencian el viaje: Estar, pasar,  o conocer.
Veamos el significado de las palabras según la R.A.E.:
  • Estar: Dicho de una persona o de una cosa: Existir, hallarse en este o aquel lugar, situación, condición o modo actual de ser
  • Pasar: Llevar, conducir de un lugar a otro. Mudar, trasladar a otro lugar, Cruzar de una parte a otra.
  • Conocer: Averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas
Según la cultura e inquietud de cada persona, el concepto de viaje es diferente:
- Hay grupos de turistas que su motivación es visitar el máximo de lugares monumentales, las zonas comerciales y espectáculos, indistintamente. Suelen inclinarse más por la fama del sitio que en su propio interés personal. Estos son los del grupo ESTAR.
- Hay grupos de turistas que su objetivo es hacerse la foto delante de los lugares más emblemáticos que salen en las guías de los sitios por los que pasan. Estos son del grupo PASAR.
- Hay otras personas que deciden viajar para aprender de los lugares que visitan costumbres diferentes, comidas no habituales en su dieta diaria y descubrir una naturaleza diferente a la que tienen en su entorno de confort habitual. Estos son lo del grupo CONOCER.
En Conyegar nos gusta dar paseos guiados y recorridos de senderismo interpretado que van dirigidos a los del tercer grupo.
Combinamos los comentarios sobre las especies que encontramos en la naturaleza de la zona que recorremos, con debates sobre fotografía y leyendas del lugar, para terminar degustando cocina tradicional de la comarca.

Otoño en Sierra de Gredos

lunes, 14 de noviembre de 2016

Apiario o colmenar tradicional

Hoy he tenido la suerte de visitar un colmenar tradicional, también denominado apiario.
He quedado muy sorprendido por la estructura arquitectónica del mismo.
Como toda construcción tradicional, me transmite nostalgia.

El colmenar se encuentra en una pequeña ladera de monte bajo, resguardado en su orientación sureste por unos matorrales y cercano a un arroyo con caudal constante todo el año. La cercanía al agua es importante para la buena producción de la colmena.
Es una construcción rectangular con cubierta a un agua, realizada en adobe y teja árabe de un poco más de 2 metros de alto, con la entrada para las abejas orientada a naciente. La entrada de acceso al colmenar para el apicultor está orientada al nordeste.
El colmenar alberga 32 colmenas de las denominadas fijistas. Este es el sistema más tradicional de producción de miel y el que más trabajo requiere para su mantenimiento.
La fachada orientada al sureste es donde están las piqueras (apertura para la entrada y salida de las abejas) que tienen forma rectangular con unos 4 cms de altura.


La piquera da entrada a una cámara circular donde en su primera parte se coloca la reina siendo la zona de cría; posterior a esta cámara se encuentran los panales donde se va a situar la miel, quedando cerrada esta galería por una tapa circular de madera.
Estas colmenas de desarrollo circular, se sitúan dentro de la arquitectura del colmenero en posición horizontal con leve inclinación hacia las piqueras, para favorecer la salida de agua y la labor de las abejas limpiadoras. En la que he visitado existen cuatro filas paralelas de 8 colmenas cada una.


El entorno del apiario debe conservarse limpio de malas hierbas para conseguir minimizar la existencia de enemigos.
Este tipo de colmenar es muy atractivo estéticamente hablando, pero tiene dos inconvenientes para la producción de miel:

  • es difícil de comprobar la situación sanitaria de la colonia.
  • Para extraer la miel es necesario cortar los panales y las abejas tienen que reconstruirlos.

Entiendo que para una producción industrial de la miel este sistema no sea práctico, pero para la producción familiar casera, es muy interesante por todo el aura que conlleva el sistema.

viernes, 14 de octubre de 2016

Hace 460 años, otoño en Cuacos

Amanece un día soleado de otoño, estando recientes unas primeras lluvias bien deseadas.
La atmósfera limpia, permite buena visibilidad del paisaje y, con detalle, a grandes distancias.
El suave olor a tierra húmeda pronostica un día de paseo muy agradable.

He quedado con un grupo formado por personas de varios puntos de España, que desean conocer el porqué de la elección de Carlos I para pasar sus últimos días de vida en esta comarca. Es decir quieren hacer turismo cultural activo.
Vamos a pasear los alrededores de Cuacos en primer lugar, para llegar a la población y recorrer sus calles y rincones más emblemáticos.
He quedado en la cruz del humilladero.
Está imbricada en un pequeño bosque de robles, mimetizándose con ellos.
Próxima al Monasterio de Yuste, señala la existencia de un lugar de culto cercano, solicitando con su presencia respeto hacia el mismo. He llegado pronto y saco una foto de la cruz con mi bordón apoyado en su base, sentándome en un pequeño canchal de granito evocando los tiempos pasados...

...hace 459 años que Carlos I llegaba a este recogido lugar depués de  haber reposado unos 3 meses en el castillo de los Condes de Oropesa, donde estuvo después de la dura penúltima etapa de su viaje desde Gante. Para llegar a Jarandilla partió desde Tornavacas atravesando la sierra por el Puerto de las Yeguas. Es un camino de dificultad técnica media-baja, pero que requiere una cierta preparación física hoy día. Palidezco ante lo duro de la travesía en aquella época y más dentro de una silla-palanquín rústica y artesanal, fabricada a partir de un arcón. Duro para los porteadores y duro para el viajero...

El ruido de varios coches ascendiendo al monasterio me saca de mis pensamientos.
Hoy día con el arreglo de los accesos al monasterio han habilitado una pequeña explanada delante de la cruz que permite detenerse con comodidad a los vehículos, pero observo que su presencia sorprende a los conductores robándoles una furtiva mirada en su paso, no deteniéndose ninguno quizás por no conocer su significado.
Para mí, siendo parte del Patrimonio Nacional El Monasterio de Yuste, me gusta destacar la importancia del entorno; es un lugar que anima a la meditación y el recogimiento, siendo el motivo principal de elegir como destino de estancia de sus últimos días, Carlos I.

La visita a Yuste hay que plantearla en el ánimo de un emperador que le desborda el plano humano en el final de su vida. No es algo monumental lo que hay que venir a ver, sino venir a sentir el lugar.


Conyegar
Cruz del humilladero

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Puente en familia

Disponemos de pocas oportunidades para salir en familia juntos pues los dos trabajamos. Este año nos impusimos aprovechar el día de Extremadura, que nos daba tres días de fiesta, para hacer una escapada.
Me gusta la bici de montaña y he conseguido transmitir dicha afición a mi hijo. Mi mujer y mi hija son más de baño y tertulia, así que nos gusta encontrar lugares que combinemos la convivencia y aficiones.
Normalmente buscamos alojamiento en casas rurales más o menos alejadas de las poblaciones pero, en esta ocasión, optamos por una fórmula no muy extendida en España, que nos animamos a probar y ha resultado muy bien.
Es una vivienda cuya planta alta se ha preparado como apartamento turístico y en la planta baja nos dan de desayunar los propietarios con un trato muy familiar y cercano.
Es una combinación muy práctica pues disponemos en nuestro apartamento de salón con una cocina integrada en el mismo, que nos da independencia de prepararnos las comidas o cenas y los desayunos nos los incluyen en el precio del alojamiento, permitiendo que nos levantarnos más relajados.
El desayuno es abundante basado en productos de la tahona del pueblo: rosquillas fritas, sobaos, churros y magdalenas son la base, con el complemento de queso fresco de cabra y fruta de temporada (en nuestro caso sandía ya cortada en un lebrillo dispuesta para comer de forma cómoda).
El propietario nos asesoró sobre las posibles rutas que nos permitieran divertirnos sin tener que sufrir grandes desniveles. Nos alquiló dos bicis y nos trasladó a una zona donde pudimos disfrutar unas horas hasta que le mandamos un mensaje para que nos viniera a recoger, incorporándonos al baño de mi mujer y mi hija que estaban en una piscina natural de una de las gargantas de la zona.
La verdad es que hemos estado muy a gusto y ha sido una experiencia que combina el trato familiar y cercano, con nuestra libertad e independencia.
La última noche les solicitamos nos preparan una cena con recetas tradicionales del pueblo y, como acompañaba el buen tiempo, la disfrutamos en el jardín de la casa.

Daniel - 12-09-2016

paseos guiados
Turismo cultural activo

lunes, 15 de agosto de 2016

¿Turismo guiado = tour operador?

Hay proyectos humildes que nacen con la idea de ayudar a conocer a los viajeros las costumbres y entornos que visitan. Estos sencillos proyectos, se distancian mucho de los paquetes turísticos propuestos por los grandes operadores.

Somos pequeñas empresas familiares donde los trabajadores somos juez y parte de la misma, los que, animados por el deseo de colaborar en el conocimiento de los lugares y gentes, mantenemos el trato cercano y personalizado en el servicio.

La ilusión en nuestra propuesta y el conocimiento del entorno, nos permiten transmitir una personalidad diferente dotando de singularidad a las experiencias del viajero.

Ni podemos, ni es nuestro objetivo competir con las grandes apuestas de empresas multinacionales; el ámbito de trabajo es local y muchas veces no entendido en nuestra propia área de influencia por los autóctonos de la zona:
"... si los caminos están toos marcaoos,... el que los quiera ver los encuentra..."
es una frase que podemos escuchar en boca de los lugareños, cargada de razón.

El turismo guiado no pretende descubrir nada oculto; la naturaleza, el patrimonio, los pueblos, están ahí para el que quiera encontrarlos, bien señalizados.
El turismo guiado aporta la anécdota al lugar, la leyenda al entorno, la explicación didáctica de la formación geológica de montes y valles, así como el relato del origen de los asentamientos de poblados y sus gentes.

A este turismo guiado nos gusta llamarlo "turismo cultural activo"  y es un turismo sin edad, sólo requiere sensibilidad e interés por el conocimiento.



Turismo Guiado





viernes, 29 de julio de 2016

Experiencia en familia

Llevamos ya un tiempo definiendo el término turismo cultural activo, diferenciándolo del turismo activo, este último más específico en su contenido relacionado con actividades de riesgo.
Una actividad de acampada con nuestro hijo es turismo, pues salimos de nuestro entorno más confortable, es cultural ya que conocemos lugares, costumbres, gastronomía y es activo porque requiere de actitud dinámica para realizarlo.
 Es una actividad que con frecuencia se declina en terceros para su realización, actividades de colegios, granja escuela, o empresas especializadas en campamentos. La característica de estas modalidades es que los padres no estamos con nuestros hijos.
La dificultad para realizarlo nosotros es la inseguridad o desconocimiento de lugares donde realizarlo con garantías de éxito, sin poner en riesgo la seguridad de la familia.
En este caso surgen empresas que nos dan el apoyo técnico y garantías de seguridad, que nos permiten disfrutar de un experiencia de aventura con nuestros hijos, que recordaran siempre.
El valor de calidad que aporta la convivencia en un entorno alejado del habitual de nuestra vida, siempre deja huella.



Vacaciones en familia

miércoles, 29 de junio de 2016

Lo recuerdo

Las vacaciones con niños deben plantearse... involucrando a los niños.
Parece evidente pero no siempre lo hacemos así.
Un planteamiento de vacaciones con nuestros hijos puede ser organizarlas con planes más o menos paralelos y otro planteamiento; involucrarlos en una experiencia que combine su entretenimiento con el conocimiento.

Involucrarnos en una experiencia con nuestros hijos conseguirá establecer unos lazos que permanecerán en su recuerdo, además de implementar su cultura de forma natural.

Para una edad entre 6 y 12 años, la experiencia de una acampada de 3 ó 4 días de padres e hijos es algo muy recomendable, que se grabará en ellos como un grato recuerdo.
Si en esta acampada realizamos actividades deportivas de iniciación, como pueden ser, pasear con bici de montaña, tiro con arco o un nivel básico de escalada, tenemos garantizado el éxito y la permanencia en el recuerdo de la experiencia.

Esto es turismo cultural activo en familia.


http://conyegar.com/conocenos.php

lunes, 30 de mayo de 2016

Quizás lo sencillo es suficiente

Parece que vivimos una tendencia de lo exótico,  la aventura, los parques temáticos... como necesidad para "aprovechar" nuestro tiempo libre y buscar a su vez la difusión de lo que hacemos a través de diversos tipos de mensajes con nuestro móvil, como garante de nuestra diversión.

Creo que estamos perdiendo la habilidad de disfrutar... con lo que disfrutamos.

Mi sensación es que ese agobio pos-vacacional tan popular, está más conectado con el planteamiento de turismo a la carta, que con el hecho del fin de nuestras vacaciones.

Quizás si retomamos el viaje en su acepción de conocimiento de nuevos lugares y dedicamos nuestra actividad a disfrutar del mismo, sin definir objetivos a cumplir en el mismo, la vuelta es más reconfortante.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Turismo real

Desde este blog estamos fomentando el turismo cultural activo, que es lo más cercano al concepto tradicional de viajar para conocer. Es decir: la base que motiva la inquietud de las personas que con ánimo de ampliar su círculo social se mueven a otros lugares.
Este concepto de viaje motiva experiencias, conocimientos, sensaciones, que afectan al protagonista de forma favorable o desfavorable, desembocando en opiniones personalizadas de lo vivido.

"Las personas que me he encontrado son más comunicativas, conocen más idiomas, les gusta la música clásica"... puede ser una de las frases de alguien que viaja.
La persona que hace turismo es más de: "que bonito, que bonito es, todo muy bonito", enlazando con la frase: "lo hemos pasado fenomenal, todo muy bien, ahora a la rutina de siempre".
Cuando oigo estas frases me sonrío internamente pues deduzco que han cambiado la rutina de siempre por la rutina impuesta por el tour operador.
Esta elección corresponde a una actitud pasiva, pues si interactúan, participan de forma activa en el viaje, no lo van a considerar rutina nunca.

En Conyegar fomentamos el guiar al viajero por lugares de forma que le permitan 
conocerlo, dando la posibilidad de que no les guste. Es un riesgo que corremos con nuestros clientes, pero por el que apostamos sin duda.
De hecho dejar lugar para la crítica, es algo que asumimos en el planteamiento de nuestro apoyo al viajero y nos ayuda a enriquecer nuestra oferta.

Creemos en lo que hacemos y en cómo lo hacemos, luchamos por satisfacer a las personas que se acercan a contar con nuestras experiencias, pero nos gusta que existan los que dicen que algo no les ha gustado.
Nos gusta la gente proactiva.


Disfrutando la dehesa

sábado, 16 de abril de 2016

Cualquier edad...

...es adecuada para pasear, conocer, degustar, sin apresurarse.
Es más; en cualquier edad es recomendable pasear, conocer, degustar, sin apresurarse.

Estamos en los tiempos donde el acceso fácil a la información nos lleva a etiquetar, clasificar, encajar, hechos con momentos, edades con actividades, ambientes con comportamientos.
He notado que cada vez hay menos compromiso personal con las acciones, parece que lo más cómodo es seguir el guión de lo que se espera de nosotros según nuestra circunstancia. Esto hace que hoy día el viaje se base sobre todo en los paquetes turísticos. Hoy las agencias son capaces hasta de empaquetarnos un producto de aventura con toda naturalidad, sin percibir la fuerte contradicción que conlleva el mismo.
Me viene el recuerdo de un compañero de trabajo con el que fui de viaje improvisado por centro Europa y que después de 9 días de viaje me pregunta: "Oye Carlos ¿nos lo estamos pasando bien?"
Era la primera vez que realizaba un viaje sin un objetivo claro de visitar algo concreto y le faltaban referencias.
Esto ha desembocado en que cada vez hay más turismo y menos viajes; más monumentos y ciudades visitadas y menos lugares conocidos; que nos motiven una opinión.
La lucha por el turismo cultural activo, por el viaje para conocer,  por las actividades en las vacaciones que consistan en pasear, observar, conocer, es la finalidad de Conyegar.


actividades en extremadura
Conociendo con Conyegar

domingo, 27 de marzo de 2016

Pasear, ver, observar...


Llegó la primavera con su fuerza característica.
Este año ha sido fiel a las fechas del calendario, abriéndose hueco entre las habituales lluvias de la semana santa.
Los detalles son muy apreciados por los paseantes observadores y que disfrutan caminando de forma serena por el entorno. Conoce el turismo cultural activo.
En Conyegar apoyamos este tipo de contrapuntos a la rutina respetando y apoyando la serenidad en la contemplación.
Nuestro lema; no hay prisa, hay que apreciar la comarca donde hemos viajado.
Recién acabado el Otoño, cambia el paisaje y vienen días idóneos para los que puedan permitirse dejar la rutina diaria y disfrutar de un entorno diferente al cotidiano, en un alojamiento confortable y familiar, donde degustar la cocina tradicional Extremeña.
Es el momento de aprovechar poder ir a contracorriente y disfrutar de los espacios, libres de bullicio, con una atención plenamente personalizada.
Saborea Extremadura: ¡Ven y disfruta!

Losar de La Vera
Entrando a Conyegar (27-03-2016)

domingo, 20 de marzo de 2016

Extremadura, ¡ven y disfruta!



Paseando dehesa extremeña


Saborear momentos, lugares.
Saber encontrar rincones.
El auge del turismo guiado es motivado por el ascenso de la  valoración del conocimiento que personas autóctonas de una región nos permiten sacar recorridos fuera de los difundidos por agencias y libros-guía, complementando nuestro viaje con experiencias culinarias tradicionales y caseras de la comarca que deseamos conocer.

Si añadimos la posibilidad de combinarlo con un alojamiento familiar legalizado dentro de la normativa de turismo de la provincia y con el trato familiar cercano de los propietarios, estaremos comprobando que la opción VIAJAR existe y guarda notable distancia con el concepto turismo.

La entrada de la definición turismo cultural activo, enmarca este tipo de nuevas experiencias dirigidas a pequeños grupos de amigos o familiares que quieren integrar su viaje en el entorno que visitan de una forma pro-activa, adaptándose la actividad a la condición física del cliente.

El retraimiento inicial a entrar en esta forma de disfrutar del ocio en Extremadura, está siendo superado al comprobar la calidad y efectividad del mismo.

Hay varias empresas en Extremadura que están apostando por esta modalidad de cercanía y calidad.

¡Ven y disfruta!


Cerezos en flor en Extremadura